Después
de todo, después de tanto, he aprendido que a veces hace falta darse de bruces
contra el suelo para aprender y por fin abrir bien los ojos. Que pasara lo que
pasase en el pasado, no lo llamaré error, lo tomaré como una lección, y que la
vida da muchas vueltas, y lo que un día
te quita mañana te lo da.
Que lo
tuvimos todo, o casi, aún siendo nada, y que lo perdimos todo intentando ser
algo. Que siempre seremos para alguien la persona correcta que conocieron en el
momento equivocado. Que los valientes son los que saben llorar con la cara
descubierta. Que no se aprende con los años, se aprende con los daños y que por
supuesto lo que no te mata te hace más fuerte. Que la vida es tan buena maestra
que si no aprendes la lección te la repite. Que amar es darle a alguien el poder para
destruirte, y confiar en que no lo hará. Que lo difícil atrae y lo imposible
enamora, de eso no me cabe la menor duda. Y que segundas oportunidades la mayor
parte de las veces se convierten en segundos errores.
Me
hiciste perder la noción del tiempo, pero ahora me doy cuenta de que lo único
que perdí fue el tiempo, y es que... Fuiste inevitable, o evitable pero
imposible querer evitarte. Que las cosas no se dicen, se hacen, porque al
hacerlas se dicen solas. Y que mientras yo te echaba de menos y te quería de
más, tú hacías todo lo contrario. Pero nos enamoramos hasta que duele o se desvanece con el tiempo, y creo
que, aunque haya una parte de mí que nunca te olvidará, hay otra que se ha cansado,
se ha tensado hasta que ha explotado en mil pedazos, porque las acciones hablan
más alto que las palabras y porque para decir hola a la persona correcta debes decir adiós
a la persona equivocada. Y sabes qué? Si
no estás conmigo en mis peores momentos, definitivamente no me mereces en los
mejores.
Y
ahora más que nunca es cuando comprendo eso de que la ilusión la fabrica uno
mismo con las fuerzas que le quedan después de haberlo perdido todo, que la
vida consiste en cerrar capítulos para poder abrir otros nuevos y aunque no lo creamos mejores, y que nunca se
debe malgastar un presente por un pasado que no tiene futuro, porque cuando se
cierra unas puerta se abren mil ventanas y muchas veces cuando creemos que la
vida nos dice no tan solo nos dice espera.
En la primera página de nuestra historia, el futuro parecía ser
tan brillante, pero de repente éste se tornó tan doloroso.. Ni si quiera sé por
qué todavía me sorprende. Incluso los ángeles tienen sus propios planes
malvados, y tú lo llevas a nuevos extremos.. Pero tú siempre serás mi héroe,
aunque hayas perdido la cabeza.