lunes, 17 de septiembre de 2012

There is no moment like the present.

Dicen que quien algo quiere algo le cuesta, que quien la sigue la consigue y que si fue difícil es porque mereció la pena. Que lo que no te mata, te hace más fuerte, que todo lo que sube baja y que lo que se va vuelve. Que lo bueno tarda en llegar, porque lo que fácil viene, fácil se va. También dicen que el tiempo lo cura todo, y que no se olvida a las personas, tan sólo se aprende a vivir sin ellas. En cuanto a mí, uno de los consejos que me han dado siempre, es que tienes que vivir el momento, el día a día, el presente. Olvídate del pasado, ya se ha ido, al igual de las personas que vivieron en él; si ahora no están, eso sólo significa que hay alguna razón por la que no formarán parte de tu futuro. Eso sí, nunca te arrepientas de algo que te hizo sonreír, sea lo que sea, te hizo feliz, aunque fuese por un momento. Tampoco te preocupes del futuro porque aún no ha llegado, tú eres el protagonista de tu vida y lo irás marcando a medida que vayas creciendo, son tus propios pasos, así que no te arrepientas de ello, ni siquiera de las caídas, porque de todo se aprende. Y puede que todo esto suene de lo más típico o quizá de lo más simple, pero he aprendido que las cosas sencillas, muchas veces, la mayoría, son las más sinceras y auténticas. Pruébalo por ti mismo. También dicen, y he aprendido, que el único sentimiento más fuerte que el miedo es la esperanza, y que si dos personas están destinadas a estar juntas, de algún u otro modo encontrarán la manera de estarlo, a veces tan sólo tienes que creer. Como dice Albert Espinosa, si crees en los sueños, ellos se crearán. Y es que, si hay algo que nunca debes perder, es la ilusión.


 
 

 
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Sometimes.


A veces das mucho más de lo que recibes. A veces te esfuerzas todo lo posible por conseguir algo que sabes que es inútil. A veces das todo por alguien, o al menos lo intentas y lo que recibes a cambio no es ni mucho menos de lo que esperabas. A veces te dan ganas de dejarlo todo y escapar, lejos, donde nadie pudiera molestarte. A veces lo único que te consuela es poder soñar, dejarte llevar por la capacidad de imaginación sin límites. A veces sueñas con imposibles, otras, con metas que probablemente algún día conseguirás. A veces te preguntas por qué quieres tanto a esa persona, cuando esa persona casi ni se fija en ti. A veces cometes errores, uno tras otro, pero las personas se equivocan y tienen el derecho a ser perdonadas. A veces sientes que todo lo que haces es tan solo una gota en el mar, pero piensa que el mar sería menos si le faltara una gota.